La presidenta Claudia Sheinbaum pidió esclarecer con precisión el caso de los siete menores intoxicados en Huauchinango, Puebla, tras consumir tamales de un puesto ambulante el pasado 14 de febrero, y subrayó que no se adelantará ninguna conclusión sin pruebas científicas sólidas.
Durante su conferencia matutina del 19 de febrero desde Palacio Nacional, la mandataria indicó que primero deben confirmarse, mediante peritajes, las sustancias involucradas y determinar si realmente se trató de fentanilo, cómo habría llegado al alimento y si existió contaminación accidental, error en la manipulación o un acto deliberado.
Sheinbaum instruyó al Gabinete de Seguridad —incluida la Secretaría de Seguridad Pública, Sedena, Semar y Guardia Nacional—, así como a la Fiscalía General del Estado de Puebla y la Secretaría de Salud, a coordinar las investigaciones para verificar los hechos y evitar especulaciones.
La presidenta destacó el riesgo extremo del fentanilo, al advertir que “un poquito puede causar la muerte”, y expresó alivio por la recuperación de los menores, quienes ya fueron dados de alta, incluida una niña de 10 años que dio positivo en pruebas toxicológicas.
El tema surgió tras cuestionamientos sobre declaraciones del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, quien vinculó el caso con la crisis del fentanilo y llamó a desmantelar redes de tráfico. Sheinbaum reiteró que el gobierno federal mantiene activa la campaña “Aléjate de las drogas. El fentanilo te mata”.









