La vocación por el servicio público de Mario Montero Rosano no nació de la política, sino de una experiencia personal que marcó su vida. Durante una entrevista en el programa Los Conjurados, conducido por la periodista Érika Rivero, el subsecretario de Bienestar y Participación Ciudadana relató que la muerte de su madre fue el momento que definió su camino profesional.
Montero recordó que su madre falleció en un accidente mientras realizaba trabajo social en la Sierra Norte de Puebla, llevando apoyo a comunidades vulnerables. Este hecho, ocurrido cuando él tenía apenas 24 años, representó un parteaguas que lo obligó a tomar una decisión: rendirse ante la tragedia o continuar con el legado de servicio.
“Podía tirarme o levantarme y honrar su trabajo”, expresó. Optó por lo segundo.
A partir de ese momento, asumió responsabilidades en el área de atención social, iniciando así una trayectoria en el servicio público que, asegura, ha estado guiada por el compromiso de ayudar a los demás y dar continuidad a los valores que le inculcó su familia.
Durante la conversación, el funcionario destacó que este episodio no solo lo llevó a integrarse al ámbito gubernamental, sino que también definió su visión sobre el bienestar social, entendiéndolo como una labor cercana a la gente y basada en la empatía.
Montero también recordó la influencia de su familia en su formación, particularmente de su abuelo y su padre, a quienes atribuye una fuerte cultura de disciplina y vocación de servicio. Sin embargo, enfatizó que fue el fallecimiento de su madre el detonante que lo impulsó a asumir un rol activo en la atención a la ciudadanía.
En ese sentido, aseguró que su labor actual mantiene ese enfoque, privilegiando el trabajo en territorio y el contacto directo con la población, especialmente con los sectores más vulnerables.
Además, compartió que esta experiencia personal también influye en su vida cotidiana, particularmente en su papel como padre, donde busca transmitir valores de esfuerzo, compromiso y solidaridad.
Finalmente, Mario Montero subrayó que su permanencia en el servicio público responde a una convicción personal más que a una aspiración política, al señalar que continuará trabajando desde cualquier trinchera que le permita contribuir al bienestar de Puebla.
Con un testimonio marcado por la pérdida, pero también por la resiliencia, el subsecretario dejó claro que su historia personal es, en gran medida, el motor de su vocación de servicio.









