La columna de Arturo Hernández Davy
Puebla se encuentra entre las seis mejores regiones del país en la producción y elaboración de calzado, y entre las dos mejores en calzado infantil y juvenil.
Con la producción de más de un millón de pares en zonas como San Miguel Xoxtla, Tehuacán, Puebla, Atlixco, Teziutlán y Zacatlán, entre otros, se genera una derrama económica importante en la asignación de empleos directos e indirectos. Así también se suman Ajalpan y Tepeyahualco, con talleres artesanales que han sido impulsados por la actual administración estatal que encabeza Alejandro Armenta, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico, en la orientación y seguimiento para la conformación de diversas cooperativas, a fin de que se integren como entes de desarrollo económico legalmente establecidos y constituidos, y puedan gozar de diversos apoyos estatales.
Sin dejar atrás la compra de más de 700 mil pares de zapatos para el sector escolar, se impulsa el consumo local. El proceso inicia desde la transformación de pieles y cuero para poder sustituir el plástico y mejorar la calidad de los productos.
Todo esto, aunado a la actividad ganadera en nuestro estado, ha permitido lograr el consumo interno de los insumos necesarios para esta actividad.
De mi escritorio
No hay que olvidar que esta industria, en otros años, tuvo problemas muy fuertes para su existencia y sostenimiento; sin embargo, esta administración ha orientado su atención y se ha logrado un crecimiento sostenible considerable, sabiendo que el calzado representa uno de los productos que más se consumen no solamente en nuestro país, sino a nivel mundial.
La calidad en cuanto a gramaje, suelas, lengüetas y tacones que se producen en Puebla no dista mucho de la de las grandes marcas que se mueven en los mercados internacionales; solo que estas son propiedad de emporios como Rockefeller, de capital hebreo, y únicamente por marca la gente dispara las compras o porque algún artista de Hollywood lo consuma. Les puedo asegurar que lo hoy elaborado en Puebla no le pide nada a dichos productos; por eso es importante consumir lo que se produce con manos mágicas poblanas y artesanos que hoy se están modernizando, y enseñar a nuestras generaciones a saber comprar lo necesario y no consumir por estrategias de manipulación.
Es de muchos conocido que artistas internacionales como Dwayne Johnson, “The Rock”, usan botas de un zapatero mexicano, José G. Sanz; también Katy Perry. Incluso, para superhéroes, un zapatero migrante mexicano elaboró botas para producciones como Marvel y Frozen.
Hoy Puebla tiene mucho por delante en este interesante mundo comercial y con un nicho de oportunidades inmenso. No dudes en consumir lo hecho en Puebla, porque sin duda estaremos apoyando nuestra economía y, desde luego, disfrutar de unos buenos zapatos o botas hechos con manos mágicas poblanas es ¡disfrutar en grande!







