La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la reforma electoral presentada por su gobierno busca “recuperar la esencia de la democracia” al eliminar privilegios partidistas, reducir en 25 por ciento los costos del sistema electoral y fortalecer la elección directa de diputados y senadores.

Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la iniciativa contempla la supresión de los senadores plurinominales, lo que reduciría la integración de la Cámara Alta a 96 legisladores electos por voto directo. Además, plantea una mayor fiscalización del financiamiento a partidos, la regulación del uso de inteligencia artificial en campañas, la ampliación del voto en el extranjero y la prohibición del nepotismo y la reelección consecutiva.

Sheinbaum sostuvo que se trata de “ajustes racionales” orientados a terminar con el despilfarro y las decisiones tomadas por “cúpulas partidistas”, sin afectar derechos laborales ni prestaciones de trabajadores del sistema electoral. “El poder debe emanar realmente del pueblo, no de listas cerradas”, enfatizó.

La titular del Ejecutivo afirmó que la reforma responde a demandas históricas de la ciudadanía por una democracia más auténtica, austera y participativa, y defendió que fortalecerá la soberanía popular y la transparencia en la vida pública del país.

El proyecto será enviado formalmente al Congreso este 2 de marzo, donde se anticipa un debate intenso. Legisladores de Morena y del Partido del Trabajo han respaldado la propuesta y los recortes planteados. En contraste, el Partido Verde Ecologista de México ha manifestado reservas, mientras que la oposición integrada por el Partido Acción Nacional, el Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano ha advertido que la eliminación de la representación proporcional podría debilitar la pluralidad política en el Congreso.

La discusión de esta reforma perfila uno de los principales ejes del actual periodo legislativo y podría redefinir la estructura del sistema electoral mexicano.