La violencia vicaria requiere ser tipificada como un delito autónomo con pena específica, y no limitarse a un agravante dentro de la violencia familiar, urgió Luz Arredondo, representante del Frente Nacional contra la Violencia Vicaria, en una entrevista para Los Conjurados.

Arredondo criticó que, en Puebla, la legislación actual solo reconoce la violencia vicaria como agravante de la violencia familiar, lo que obliga a las víctimas a navegar por procesos legales complejos que no reflejan la gravedad de este tipo de agresión. “La violencia vicaria no es una sal o un condimento de la violencia familiar, es el plato fuerte: debe tener su propio lugar en la ley”, afirmó.

La activista explicó que la violencia vicaria —definida en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia— ocurre cuando un agresor utiliza a hijas, hijos o personas cercanas como herramientas de daño para afectar a la mujer, mediante manipulación, retención, sustracción o amenazas, y con el propósito explícito de causar sufrimiento. Sin embargo, esta definición no se refleja con claridad en la legislación poblana.

“Para que la ley funcione y proteja efectivamente, debemos sacar la violencia vicaria del espectro familiar y reconocerla como un delito propio, con pena individualizada”, insistió Arredondo. Señaló que la falta de una tipificación clara ha contribuido a fallas en el sistema de procuración de justicia, en las fiscalías y en la capacidad de jueces para aplicar la ley en favor de las víctimas.

Durante la entrevista, también criticó el caso de una activista y promotora de la ley vicaria en Coahuila que fue vinculada a proceso bajo una legislación que incluyó la violencia vicaria en términos neutrales, lo que permitió que se utilizara esta figura legal de manera equivocada en su contra. “Esto demuestra la urgencia de contar con una legislación robusta y clara”, agregó.

La activista señaló que, sin una pena individualizada, las víctimas enfrentan barreras adicionales para acceder a la justicia y que la violencia estructural que implica la vicaria no se reconoce ni sanciona con la contundencia que merece.

Arredondo también informó que desde la Secretaría de las Mujeres federal se trabaja en un llamado para que todas las legislaturas estatales homologuen la figura de violencia vicaria en sus códigos penales, con criterios técnicos y perspectiva de género, similar a otros esfuerzos de implementación de leyes de acceso a una vida libre de violencia.

Finalmente, hizo un llamado público al Congreso del Estado de Puebla para que revise y actualice su marco legal, de manera que la violencia vicaria tenga una tipificación propia con pena específica, lo que —aseguró— fortalecerá la protección legal para mujeres e infancias que enfrentan este tipo de violencia.