La presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció este miércoles sobre el paro nacional de 72 horas convocado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, al reconocer el derecho a la protesta, pero descartar recursos adicionales para atender sus demandas.
Durante la conferencia matutina desde Palacio Nacional, la mandataria subrayó que su gobierno mantendrá la política de austeridad, por lo que no se contemplan incrementos extraordinarios ni cambios que impliquen gasto no programado, como la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 o ajustes salariales fuera del presupuesto.
Indicó que el diálogo permanece abierto a través de la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría de Gobernación; sin embargo, dejó claro que no habrá mesa directa con la Presidencia si no hay avances en los canales institucionales.
El paro, que se extenderá hasta el 20 de marzo, ya impacta clases en entidades como Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Chiapas. En la Ciudad de México, docentes realizan movilizaciones y un plantón en el Zócalo.
Sheinbaum pidió que las protestas no afecten servicios esenciales ni escalen a bloqueos que perjudiquen a la ciudadanía, al tiempo que reiteró que la estabilidad educativa es prioridad y que cualquier demanda debe resolverse dentro del marco legal vigente.









