La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró este 19 de enero de 2026 que el aterrizaje de una aeronave militar estadounidense Hércules C-130 en el Aeropuerto de Toluca tuvo un propósito exclusivamente logístico y se realizó bajo un acuerdo vigente desde octubre de 2025, sin que implicara ingreso de tropas ni traslado de armamento.

Explicó que el vuelo, registrado el 17 de enero, transportó personal mexicano de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPC) hacia Estados Unidos para recibir capacitación. La operación fue autorizada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y no requirió aval del Senado, al no tratarse de una intervención militar.

La mandataria desmintió además la circulación de imágenes en redes sociales que mostraban supuestos misiles descargados del avión. Señaló que se trata de fotografías falsas generadas con Inteligencia Artificial, con errores evidentes y con armamento inexistente para ese tipo de operaciones.

Respecto a una alerta emitida por la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos sobre “actividad militar” en América Latina, Sheinbaum precisó que dichas maniobras ocurrieron en aguas internacionales y no en territorio mexicano. Reconoció que hubo un breve periodo de incertidumbre por falta de aviso previo, pero posteriormente se confirmó por escrito que el espacio aéreo nacional fue respetado.

Finalmente, informó que sí está pendiente la autorización del Senado para una futura visita de la Guardia Costera de Estados Unidos, al tratarse de un procedimiento distinto que requiere aprobación legislativa.

La aclaración presidencial busca frenar la desinformación que sugería una vulneración a la soberanía nacional y dejar clara la diferencia entre apoyo logístico y presencia militar extranjera en el país.