La reforma electoral que se discute a nivel nacional no busca eliminar las diputaciones plurinominales ni desaparecer la representación de las minorías en los congresos, sino modificar los mecanismos de acceso para evitar que estos espacios sigan siendo utilizados como cuotas de poder por las cúpulas partidistas, afirmaron dirigentes de Morena durante una entrevista en Los Conjurados.
Olga Romero Garci-Crespo, presidenta estatal de Morena, y Alfonso Bermúdez Ruiz, representante del partido ante el Instituto Electoral del Estado (IEE), rechazaron que la iniciativa tenga un carácter autoritario o concentrador del poder, como ha señalado la oposición, y calificaron estos señalamientos como parte de una campaña de desinformación.
Romero Garci-Crespo subrayó que las diputaciones plurinominales son una conquista histórica de la izquierda para garantizar la presencia de las minorías en los órganos legislativos, por lo que descartó que Morena impulse su desaparición. No obstante, reconoció que el debate se centra en democratizar su asignación y terminar con prácticas que privilegian a dirigentes, familiares o personajes que nunca han competido en las urnas.
En ese sentido, Alfonso Bermúdez explicó que una de las principales propuestas es que las plurinominales sean asignadas a quienes sí hayan participado en procesos electorales, a través del modelo de “primeras minorías” o “mejores perdedores”, es decir, candidatos que obtuvieron respaldo ciudadano aunque no hayan ganado su distrito.
El representante de Morena ante el IEE enfatizó que la reforma electoral aún no cuenta con un texto definitivo y se encuentra en una etapa de análisis y foros de consulta, por lo que consideró prematuro e irresponsable calificar una iniciativa que todavía no existe formalmente. Recordó que, pese a contar con mayoría legislativa, Morena ha optado por escuchar a aliados, minorías y ciudadanía antes de avanzar.
Otro de los ejes centrales de la reforma es la reducción de prerrogativas a los partidos políticos, así como la revisión de duplicidades entre el Instituto Nacional Electoral (INE) y los organismos públicos locales electorales (OPLE), con el objetivo de abaratar los procesos electorales sin comprometer su legalidad ni transparencia.
Romero Garci-Crespo sostuvo que Morena no teme a la disminución de recursos públicos, al señalar que el partido nació y se consolidó sin grandes presupuestos, apoyado en la organización territorial y la participación ciudadana. Destacó como ejemplo la conformación de más de 2 mil 900 comités seccionales en Puebla.





Finalmente, ambos dirigentes reiteraron que la reforma no implica la desaparición de los OPLE ni generará sobrerepresentación legislativa, y aseguraron que su finalidad es fortalecer la democracia, garantizar representación con arraigo territorial y hacer más eficiente el uso de los recursos públicos. Coincidieron en que la resistencia de la oposición responde a la pérdida de privilegios y a un modelo político que, afirmaron, ya no responde a las exigencias ciudadanas.









