Ambas periodistas coincidieron en que recuperar la credibilidad del gremio pasa por romper la dependencia económica con el poder.

Redacción Los Conjurados

Aunque las mujeres han ganado presencia en el ámbito periodístico nacional, en Puebla persisten obstáculos que impiden su pleno desarrollo profesional. Así lo evidenciaron las periodistas Carolina Fernández y Lilia Alcántara en su participación en el programa Los Conjurados, donde compartieron sus experiencias como directoras de medios de comunicación.

Ambas coincidieron en que ser mujer en el periodismo sigue siendo un desafío, particularmente en estados como Puebla, donde la estructura machista de las redacciones, la falta de leyes claras en materia de publicidad oficial y los esquemas tradicionales de relaciones políticas limitan las posibilidades de crecimiento para las mujeres.

“El periodismo es todavía un espacio incómodo para nosotras”, señaló Carolina Fernández, al hablar de la violencia simbólica, familiar e institucional que viven muchas colegas. Desde cuestionamientos por dejar a los hijos para salir a reportear, hasta la desvalorización de su trabajo como “pura socialité”, muchas mujeres periodistas enfrentan una doble o triple jornada: profesional, familiar y emocional.

A ello se suma la falta de independencia económica en muchos medios poblanos. “La mayoría de los medios viven del convenio publicitario con el gobierno, y eso condiciona la libertad de expresión. Pero también hace más difícil que las mujeres accedan a cargos de dirección si no pertenecen a los círculos tradicionales del poder”, dijo Lilia Alcántara.

Aunque no se abordó de forma explícita, puede inferirse que a nivel nacional existen mayores esfuerzos para abrir espacios y plataformas para las mujeres periodistas, mientras que en Puebla aún persisten dinámicas donde las relaciones personales o políticas definen el acceso a oportunidades, incluso por encima del talento.

“Nos toca pelear no solo por hacer periodismo, sino por hacerlo con dignidad y sin renunciar a nuestra maternidad o nuestras convicciones”, sentenció Fernández, quien también alertó sobre la creciente autocensura por miedo a represalias o violencia.

Ambas periodistas coincidieron en que recuperar la credibilidad del gremio pasa por romper la dependencia económica con el poder, profesionalizar los medios y crear una verdadera red de apoyo para las periodistas, especialmente las más jóvenes.