La marcha de la Generación Z en Puebla, realizada el 15 de noviembre de 2025 como parte de la movilización nacional contra la inseguridad, la corrupción y la falta de oportunidades —e inspirada en el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo—, reunió a entre 1,000 y 1,500 participantes desde las 11:00 horas en El Gallito del Paseo Bravo. Aunque el llamado estaba dirigido principalmente a jóvenes, el contingente estuvo conformado en su mayoría por adultos mayores de 40 años.

Los asistentes, vestidos de blanco o negro, portaron banderas mexicanas, algunas en versiones blanco y negro, además de sombreros similares a los usados por Manzo y la bandera pirata de One Piece, convertida en símbolo de unidad durante las movilizaciones.

Avance pacífico por Reforma y el Zócalo

La marcha avanzó de manera ordenada por Avenida Reforma hasta llegar al Zócalo, donde permaneció cerca de una hora lanzando consignas contra Morena, la presidenta Claudia Sheinbaum y la llamada Cuarta Transformación. También se escucharon demandas de revocación de mandato, cambios en las políticas de seguridad y reclamos económicos centrados en la defensa del libre mercado.

Posteriormente, el contingente caminó sobre el Bulevar 5 de Mayo rumbo a Casa Aguayo, sede del gobierno estatal, mientras autoridades municipales realizaron cierres viales temporales en calles como 5 Poniente y 14 Sur para permitir el paso.

Tensión y agresiones en Casa Aguayo

Entre las 14:00 y 15:00 horas, al llegar a Casa Aguayo, comenzó un episodio de tensión. Un grupo reducido —señalado como posibles infiltrados— derribó vallas metálicas y vandalizó una patrulla policial, lo que derivó en empujones y confrontaciones con elementos antimotines. En esta fase no se registró uso inicial de fuerza pública.

Se reportó que un adulto mayor resultó herido tras recibir una pedrada presuntamente lanzada por un encapuchado. También hubo agresiones a periodistas, entre ellas la directora de Info Quórum, a quien le fue arrebatado su teléfono celular. Además, testigos y usuarios en redes señalaron la presencia de operadores panistas, incluidos exfuncionarios cercanos a Filomeno Sarmiento, lo que generó cuestionamientos sobre la organicidad del movimiento.

Gobierno estatal condena actos violentos

El gobierno de Alejandro Armenta emitió un posicionamiento en el que condenó los “desmanes cometidos por infiltrados”, reiteró que la administración garantizó el derecho a la libre manifestación y aseguró que el operativo de seguridad fue de carácter disuasivo y estratégico.

Dispersión y repercusión pública

La movilización concluyó alrededor de las 16:00 horas, tras un mitin improvisado frente al Congreso de Puebla. En redes sociales, la marcha generó un amplio debate sobre su baja participación juvenil, la presencia de posibles grupos opositores organizados y la naturaleza del movimiento en la entidad. También circularon memes destacando el contraste con las movilizaciones en otras ciudades del país.

El saldo final: una jornada que inició de forma pacífica, pero que terminó marcada por tensiones, confrontaciones y dudas sobre la autenticidad de su convocatoria local.