La abogada y especialista en derecho penal Anahí Benítez Balderas advirtió que la Ley Valeria, que busca tipificar el acoso y el stalking, necesita ser aplicada con claridad y criterios precisos para evitar que se convierta en un instrumento de venganza o en denuncias falsas.
En entrevista con Los Conjurados, Benítez Balderas explicó que esta normativa, que en Puebla propone penas de 1 a 6 años de prisión y multas, protege a las víctimas de acoso reiterado, amenazas o persecución, pero subrayó que la ley no debe interpretarse de manera excesivamente amplia. “No es lo mismo un comentario incómodo o un coqueteo mal recibido que amenazas graves o un acoso persistente. La ambigüedad puede convertir la justicia en un arma para la venganza”, señaló.
La especialista destacó que, para garantizar su eficacia, la Ley Valeria debe ir acompañada de protocolos claros para acreditar que realmente se están sufriendo conductas de acoso, diferenciando entre situaciones leves y delitos graves. “Cualquier ley ambigua puede ser mal utilizada, y es ahí donde se generan conflictos y desinformación, sobre todo en redes sociales”, añadió.
Benítez Balderas también alertó sobre la polarización social que la desinformación provoca. “Muchos toman partido sin informarse correctamente, se cierran y se radicalizan. Por eso es fundamental que los ciudadanos conozcan sus derechos y que los legisladores cuenten con el asesoramiento adecuado para redactar normas precisas y funcionales”, explicó.
La penalista enfatizó que la justicia debe ser igual para todos, sin importar género, edad, religión o nacionalidad. “La Ley Valeria es necesaria, pero debe aplicarse con objetividad y ética para proteger a las víctimas, no para favorecer venganzas o denuncias infundadas”, concluyó.











