Las declaraciones de Dávila también tocaron el impacto que este escándalo podría tener en la credibilidad del PAN.
Redacción Los Conjurados
Durante una entrevista en el programa Los Conjurados, conducido por la periodista Erika Rivero Almazán, Adriana Dávila, exaspirante a la dirigencia nacional del Partido Acción Nacional (PAN), señaló que Jorge Romero, recién electo presidente nacional del PAN, debe deslindarse de las acusaciones sobre su presunta participación en el llamado “cártel inmobiliario” en la Ciudad de México, vínculo que en su momento fue señalado por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum.
Dávila expresó que estas acusaciones representan un reto significativo para Romero y el PAN, ya que, de no enfrentar este tema de manera directa, el partido podría verse afectado en su papel como contrapeso ante el gobierno federal. “Es un tema que podría convertirse en una losa para el partido, restándole calidad moral para desempeñar su función de oposición,” advirtió la exaspirante.
La política destacó que, para fortalecer su liderazgo, Romero debe adoptar una postura clara y estratégica, alejándose de cualquier señalamiento y presentando una defensa sólida que desvincule a su equipo y a él mismo de cualquier posible irregularidad. “Debe fortalecer su estrategia de defensa y enfrentar este tema directamente,” señaló Dávila, añadiendo que la transparencia y la responsabilidad son esenciales para mantener la confianza de los militantes y la sociedad.
Las declaraciones de Dávila también tocaron el impacto que este escándalo podría tener en la credibilidad del PAN, especialmente en un contexto donde el partido busca posicionarse como una verdadera oposición ante el actual gobierno. De acuerdo con la exaspirante, la integridad de sus líderes es crucial para que el PAN continúe con su papel de crítica al régimen y pueda capitalizar el descontento social ante el gobierno.
La exaspirante concluyó que, para ganar el respaldo de la ciudadanía, el PAN necesita demostrar que sus líderes no sólo están comprometidos con las causas sociales, sino que también están libres de escándalos de corrupción y que poseen una auténtica independencia frente a los poderes fácticos.










