Instó a que los líderes estatales dejen de ver al PAN como una plataforma para intereses personales y empiecen a trabajar en pro del fortalecimiento del partido.
Redacción Los Conjurados
Durante una entrevista concedida a la periodista Erika Rivero Almazán en el programa Los Conjurados, Adriana Dávila, exaspirante a la presidencia nacional del Partido Acción Nacional (PAN), expresó duras críticas hacia la actual dinámica interna del partido en Puebla. Señaló que los liderazgos locales parecen estar más enfocados en la obtención de cargos que en el fortalecimiento y renovación del PAN, lo que calificó como “una repartición de sillas cuando ya no quedan más.”
Dávila arremetió contra los líderes que, en un principio, demandaron la apertura del proceso de elección a toda la militancia, pero que terminaron apoyando a Jorge Romero, quien, según dijo, impuso dirigencias a nivel nacional y estatal mediante los consejos políticos. “Es una gran incongruencia que los mismos que pidieron votar por la militancia apoyen ahora el modelo de imposiciones de Romero,” afirmó. Además, lamentó que esta situación fomente el surgimiento de “liderazgos enanos e inexistentes,” que, según ella, son un obstáculo para el desarrollo del partido.
La conversación también abordó la inminente renovación de la dirigencia estatal en Puebla, en la que se perfilan tres grupos internos: el de Genoveva Huerta, Mario Riestra y Eduardo Rivera. Dávila subrayó la necesidad de que estos contendientes sean claros en sus propuestas y adopten un enfoque de apertura hacia la militancia. Utilizó la metáfora del “juego de las sillas” para advertir que, si el PAN continúa siendo controlado por los mismos grupos, podrían terminar sin el respaldo suficiente para sostenerse.
En este contexto, Dávila instó a que los líderes estatales dejen de ver al PAN como una plataforma para intereses personales y empiecen a trabajar en pro del fortalecimiento del partido. “Es terrible que sigan usando al PAN solo para una posición personal, sin ver que el resto de los panistas también necesita participar y ser representado,” sentenció.
Finalmente, cuestionó los recientes datos de participación en el partido, sugiriendo que, contrario a lo que se reporta, no se alcanzó el 51% de votación. Según Dávila, esta cifra está inflada y no refleja el verdadero nivel de involucramiento de los militantes.
La postura de Dávila subraya una crisis de representación en el PAN Puebla, y un llamado urgente a la apertura y renovación para evitar que el partido se debilite aún más en el estado.







