Un potente sismo de magnitud 8.7 estremeció la península de Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia, la noche del 29 de julio de 2025, activando alertas de tsunami en varios países del Pacífico. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó que el epicentro se localizó a 136 kilómetros al sureste de Petropavlovsk-Kamchatsky, con una profundidad de 19 kilómetros.
El movimiento telúrico, registrado a las 19:18 horas (CST), provocó alarma en Rusia, Japón y Hawái, donde se advirtió sobre la posible formación de olas de hasta 3 metros. Sin embargo, hasta el momento no se reportan víctimas mortales ni daños estructurales severos.
Las autoridades locales ordenaron evacuaciones preventivas en zonas costeras, las cuales se realizaron de manera ordenada y sin incidentes mayores. Tras el sismo principal, se registraron múltiples réplicas, algunas de magnitud superior a 6.5, que mantuvieron en alerta a la población y a los sistemas de protección civil.
El evento volvió a poner de relieve la actividad sísmica en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad tectónica del planeta. En redes sociales, particularmente en X, comenzaron a circular videos que captaron la fuerza del sismo y las reacciones de los habitantes.
Las autoridades continúan monitoreando la situación ante el riesgo de nuevas réplicas o alteraciones en el nivel del mar. Mientras tanto, expertos internacionales han señalado que, aunque el sismo fue de gran magnitud, la profundidad y localización ayudaron a mitigar daños mayores en zonas urbanas.








