Dick Cheney, exvicepresidente de Estados Unidos durante los dos mandatos de George W. Bush, falleció este lunes a los 84 años por complicaciones de neumonía agravadas por enfermedades cardíacas y vasculares crónicas, informó su familia.
El político murió acompañado por su esposa Lynne y sus hijas Liz y Mary. A lo largo de su vida enfrentó serios problemas de salud: sufrió cinco infartos —el primero en 1978— y recibió un trasplante de corazón en 2012, lo que le permitió prolongar su vida más de una década.
Nacido en Lincoln, Nebraska, en 1941, Cheney desempeñó cargos clave durante más de 40 años. Fue jefe de gabinete de Gerald Ford, congresista por Wyoming y secretario de Defensa con George H. W. Bush, papel en el que dirigió la operación militar de la Guerra del Golfo. Antes de llegar a la vicepresidencia, encabezó la empresa petrolera Halliburton, experiencia que influiría en su visión sobre energía y política exterior.
Considerado el arquitecto de la estrategia posterior al 11-S, Cheney impulsó la invasión de Irak en 2003 y defendió medidas antiterroristas que generaron críticas por vulnerar derechos humanos. Su estilo de liderazgo redefinió la vicepresidencia al otorgarle un peso inédito en las decisiones de seguridad nacional.
Figura decisiva y polémica, su legado divide opiniones: para algunos, fue un defensor implacable de la seguridad estadounidense; para otros, el símbolo de una era de intervencionismo y poder concentrado.
Sus restos serán velados en una ceremonia privada, mientras se prevé un funeral de Estado en Washington en los próximos días.









