Leonardo Ariel Escobar Barrios, profesor colombiano de la Universidad Iberoamericana Puebla, ofreció este lunes 19 de enero de 2026 su testimonio público, luego de haber sido localizado con vida el pasado viernes 16 en un centro de rehabilitación del municipio de Juárez, Nuevo León, tras permanecer desaparecido desde inicios de mes.

En un mensaje difundido por la IBERO Puebla, el académico relató que fue detenido el 31 de diciembre de 2025 por elementos de la Guardia Nacional en el Aeropuerto Internacional de Monterrey, durante una escala en su regreso de Colombia a México. Según su versión, la detención se debió a una supuesta falta administrativa o migratoria por “alterar el orden”.

Escobar denunció que antes de ser trasladado a una celda en el municipio de Apodaca fue agredido físicamente por los agentes, agresión que —afirmó— le provocó la fractura de tres costillas, lesión que dijo estar médicamente comprobada. Permaneció privado de la libertad durante tres días, sin que su detención fuera registrada en el Registro Nacional de Detenciones, lo que calificó como una irregularidad grave.

El 2 de enero, día en que tuvo su última comunicación con su pareja, fue liberado sin mayor explicación. De acuerdo con su testimonio, quedó en estado de desorientación y fue despojado “de algún modo” de sus documentos, dinero y pertenencias, lo que lo orilló a deambular en situación de calle durante varios días en zonas cercanas al aeropuerto y los municipios de Apodaca y Juárez.

Durante ese periodo, su salud se deterioró gravemente debido a la deshidratación, desnutrición y confusión severa. Finalmente, fue rescatado “al borde de la muerte” por personal vinculado a un centro de rehabilitación tipo “Fénix” en Juárez, cuyo director lo encontró desorientado y en malas condiciones, creyendo inicialmente que se trataba de una persona en situación de calle. Escobar permaneció varios días inconsciente en el lugar, hasta que fue identificado tras difundirse su caso en medios de comunicación.

El docente aclaró que no ingresó de manera voluntaria al centro, aunque agradeció la atención brindada, al asegurar que le salvó la vida. Asimismo, denunció la ausencia de protocolos claros para personas extranjeras, la falta de registro de su detención y posibles abusos de autoridad.

Hasta el momento, la Fiscalía de Nuevo León y autoridades federales han trasladado a Escobar para cumplir con los protocolos posteriores a su localización, pero no han emitido una postura pública sobre las acusaciones de agresión y detención irregular. La IBERO Puebla y organizaciones defensoras de derechos humanos han exigido una investigación exhaustiva y el esclarecimiento total de los hechos.