El 8 de enero de 2026 marcó un hito en la lucha por la justicia en México: el feminicidio de Cecilia Monzón, abogada y activista poblana asesinada en mayo de 2022, alcanzó una sentencia histórica de 60 años de prisión para su autor intelectual, el exsecretario Javier López Zavala, y sus cómplices. Esta resolución, ratificada formalmente por las autoridades judiciales, representa no solo un triunfo legal sino un mensaje contundente contra la impunidad en casos de violencia de género.
Durante un conversatorio en Los Conjurados, integrantes del Colectivo Por Las Mujeres de Puebla, Yali Figueiras y Yaneli Mixcoatl, reflexionaron sobre el significado del caso y el impacto que tuvo en la sociedad. “La determinación de Cecilia Monzón nos movía a todas”, afirmó Mixcoatl, recordando cómo la activista enfrentó amenazas y presiones por denunciar violencia familiar y exigir pensión alimenticia para su hijo. Por su parte, Figueiras destacó que el sistema intentó silenciar su voz, subrayando la importancia de reconocer la valentía de quienes se atreven a denunciar y exigir justicia frente a estructuras de poder que buscan proteger a los agresores.
Transformación legal: la Ley Monzón
El caso de Cecilia Monzón no solo logró justicia penal, sino que también impulsó cambios en la legislación mexicana. La “Ley Monzón”, promulgada tras su asesinato, permite revocar la patria potestad a los feminicidas, asegurando que los hijos de víctimas no queden bajo la custodia de quienes cometieron el crimen. Esta ley cierra un vacío legal histórico que, en muchos casos, había protegido a agresores y dejado a las víctimas y a sus familias en situación de vulnerabilidad.
Medidas adicionales y seguimiento del caso
Tras la sentencia, las autoridades gestionan el traslado de López Zavala al penal de máxima seguridad de El Altiplano, con el objetivo de eliminar privilegios que mantenía en el centro penitenciario local y garantizar que cumpla la pena máxima establecida por la justicia. Expertos y activistas coinciden en que esta medida es clave para asegurar el respeto a la ley y evitar que la violencia y la corrupción favorezcan a delincuentes de alto perfil.
Un legado que trasciende
El caso de Cecilia Monzón se ha convertido en símbolo de lucha colectiva contra la violencia de género y la impunidad. Activistas, colectivos feministas y ciudadanos han destacado cómo su historia inspira conciencia social, memoria y acción política, recordando la importancia de que los sistemas judiciales protejan a las víctimas y sancionen a los responsables.
“Este caso demuestra que la justicia es posible cuando hay determinación, organización y visibilidad”, señalaron las integrantes del Colectivo Por Las Mujeres de Puebla durante la transmisión. La sentencia y la creación de la Ley Monzón consolidan un precedente que refuerza los derechos de las mujeres y niños y envía un mensaje claro: la violencia de género no será tolerada, y quienes la cometen enfrentarán todo el peso de la ley.
Cecilia Monzón, más allá de ser víctima de un crimen atroz, ha dejado un legado de resistencia, justicia y transformación legal, convirtiéndose en un referente para México y para toda América Latina en la lucha por los derechos de las mujeres y la protección de las futuras generaciones.









