Durante su participación en el programa Los Conjurados, conducido por Érika Rivero, la secretaria general del PAN Puebla, Genoveva Huerta, abordó una de las preguntas más discutidas entre militantes y ciudadanos: ¿el cambio de imagen del Partido Acción Nacional fue realmente un acierto?

Huerta defendió que la renovación del logotipo y los colores del partido no es un simple ejercicio cosmético, sino parte de un proceso más profundo de transformación política y organizacional. “El nuevo rostro del PAN refleja un proyecto renovado que busca volver a ser el escudo que defienda la patria, la familia y la libertad”, afirmó.

La dirigente explicó que este relanzamiento busca reconectar con la ciudadanía después de años de desgaste y desconfianza hacia los partidos tradicionales. “Queremos volver a ser la alternativa que la gente necesita. No se trata de un cambio de diseño, sino de un cambio de rumbo”, puntualizó.

Huerta reveló que el nuevo PAN pretende modernizar su estructura interna y abrir sus procesos a la participación ciudadana mediante registros digitales y la elección abierta de candidatos, con el objetivo de garantizar mayor transparencia y eliminar el control de grupos o corrientes internas.

Asimismo, adelantó que en noviembre se presentará el nuevo proyecto de nación del PAN, que acompañará esta renovación visual con una propuesta ideológica basada en los principios de patria, familia y libertad, orientada a temas como seguridad, justicia y economía familiar.

Durante la transmisión, Rivero cuestionó si este cambio sería suficiente para fortalecer la presencia del PAN rumbo a 2027. En respuesta, Huerta fue tajante: “El cambio de imagen no resolverá todo, pero es el primer paso para reencontrarnos con los ciudadanos. La confianza no se gana con colores, sino con hechos, y eso es lo que vamos a demostrar”.

El tema generó reacciones entre la audiencia del programa, donde algunos usuarios consideraron que el relanzamiento del partido “no cambia la falta de unidad interna”, mientras otros reconocieron la necesidad de renovar la identidad panista para reconectar con las nuevas generaciones.

Con esta renovación, el PAN busca dejar atrás años de fracturas internas y presentarse ante el electorado como un partido moderno, competitivo y capaz de recuperar el papel de principal oposición política en México.