La figura de Blanca Alcalá Ruiz, exalcaldesa de Puebla, exsenadora y exembajadora de México en Colombia, se ha convertido en uno de los activos políticos más codiciados rumbo al proceso electoral de 2027. En menos de una semana, tres partidos —PAN, PVEM y Movimiento Ciudadano— han expresado públicamente su disposición a recibirla en sus filas, en un contexto marcado por el reacomodo de fuerzas y la crisis interna del PRI, partido en el que la trayectoria de Alcalá permanece “en suspenso”.

El primer guiño provino del Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Su dirigente estatal, Jimmy Natale Uranga, la calificó como “un muy buen cuadro” y “buena amiga”, destacando su experiencia y trayectoria. Aunque aclaró que no está en el radar inmediato del Verde, su comentario generó amplio eco al provenir del partido que más ha crecido territorialmente en Puebla. Natale insistió en que para 2027 priorizarán perfiles “confiables”, pero no descartó la posibilidad de sumar figuras con peso político.

Poco después, la dirigencia de Movimiento Ciudadano (MC) en Puebla, encabezada por Fedrha Suriano Corrales, fue más allá. En entrevista, señaló que Alcalá es un “perfil valioso” con capacidad para fortalecer al partido naranja rumbo a la próxima elección. Aunque subrayó que no existe una invitación formal, sí reconoció la intención de abrir la puerta a cuadros experimentados, en línea con la estrategia de MC de atraer liderazgos independientes y provenientes de otros institutos. El gesto se interpretó como un movimiento estratégico, especialmente tras el distanciamiento de Alcalá con la dirigencia del PRI.

Finalmente, este 2 de diciembre, la secretaria general del PAN en Puebla, Genoveva Huerta Villegas, sumó al blanquiazul a la lista de partidos interesados. Huerta afirmó que Acción Nacional está abierto a recibir a cualquier ciudadano comprometido con un mejor México, y que las candidaturas de 2027 serán para “hombres y mujeres de bien”. Aunque evitó hablar de negociaciones, dejó claro que no se descarta una eventual incorporación de Blanca Alcalá al PAN, en un momento en el que el partido busca recomponer su estructura y fortalecer perfiles competitivos.

La cercanía de 2027 ha transformado a Blanca Alcalá en un punto de interés para tres fuerzas políticas que buscan ampliar su presencia y credibilidad en Puebla. Ella, por su parte, no ha fijado postura pública, pero su nombre ya se ha convertido en una de las piezas más observadas en el tablero político poblano.