Autoridades federales confirmaron que el tiroteo ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán el pasado 20 de abril de 2026 fue un hecho aislado cometido por un solo agresor, sin indicios de participación de terceros, de acuerdo con la FGR y el Gabinete de Seguridad.
El responsable fue identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, vecino de la alcaldía Gustavo A. Madero en la Ciudad de México, cuya identidad fue corroborada mediante una credencial oficial encontrada en el sitio del ataque.
El sujeto subió a la Pirámide de la Luna, desde donde realizó detonaciones contra turistas, provocando una emergencia que dejó un saldo de dos muertos —entre ellos el propio agresor— y al menos 13 personas lesionadas.
Entre los heridos se encuentran visitantes de diversas nacionalidades, como Canadá, Colombia y Rusia. Algunos presentaron heridas por arma de fuego, mientras que otros resultaron lesionados durante la huida o por crisis nerviosas.
El Gobierno de México informó que no existe evidencia de cómplices y que la investigación continúa para determinar el motivo del ataque, sin descartar posibles factores personales o de salud mental.
La zona arqueológica fue cerrada tras los hechos y permanece bajo resguardo mientras se realizan peritajes. El caso ha generado impacto internacional y mantiene abiertas las investigaciones.










