La concentración de aficionados mexicanos frente al hotel de la selección de Ecuador en Santa Fe, CDMX, ha encendido la polémica en la previa del duelo de dieciseisavos de final del Mundial 2026.

La noche del 29 de junio, cientos de seguidores se reunieron en las inmediaciones del hotel Westin Santa Fe para realizar una manifestación ruidosa con cánticos, bocinas y altavoces, buscando impedir el descanso del conjunto ecuatoriano antes del encuentro ante México.

La acción, difundida previamente en redes sociales, fue replicada por numerosos asistentes pese a llamados a respetar el fair play. El ambiente se prolongó durante horas de la noche y madrugada, generando incluso la aparición de jugadores ecuatorianos en las ventanas del hotel.

El episodio ha dividido opiniones: para algunos se trata de una estrategia de presión emocional común en el futbol internacional, mientras que otros lo consideran un exceso que rebasa los límites del apoyo deportivo.

Tras los hechos, la Federación Ecuatoriana de Fútbol emitió un comunicado oficial y presentó una queja ante la organización del Mundial, al considerar que se vulneró el espíritu del fair play y solicitar medidas de protección para su delegación.