La administración del presidente Donald Trump anunció este 12 de febrero de 2026 el fin de la denominada Operación Metro Surge, una operación de refuerzo de agentes federales iniciada en diciembre de 2025 en el estado de Minnesota, marcada por detenciones masivas, protestas ciudadanas y dos muertes que generaron indignación nacional.
El encargado de la política fronteriza de la Casa Blanca, Tom Homan, informó que, tras 72 días de operación, se logró “detener amenazas a la seguridad pública” y coordinar esfuerzos con autoridades locales, lo que llevó al presidente Trump a respaldar la conclusión del operativo. Durante su despliegue, participaron unos 3 000 agentes federales y se realizaron más de 4 000 arrestos en ciudades como Mineápolis y Saint Paul, de acuerdo con autoridades federales.
La operación había generado fuertes críticas de autoridades estatales y municipales de Minnesota, que denunciaron detenciones arbitrarias, violaciones de derechos civiles y un impacto negativo en la vida cotidiana de las comunidades. Además, el despliegue se vio empañado por la muerte de dos civiles —Renée Good y Alex Pretti— durante confrontaciones con agentes federales, hechos que provocaron protestas y llevaron al relevo de algunos mandos del operativo.
Aunque Homan calificó la operación como un “éxito” y aseguró que Minnesota es ahora “menos un estado santuario para delincuentes”, la decisión de concluir el despliegue no ha representado el retiro inmediato de todos los efectivos; aún quedan más de 2 000 agentes en el estado, quienes continuarán labores de repliegue y transferencia de control a autoridades locales.
Autoridades locales, incluido el gobernador de Minnesota, Tim Walz, celebraron el anuncio y enfatizaron la necesidad de reconstruir la confianza con la comunidad tras meses de tensión. Sin embargo, grupos de derechos civiles y manifestantes han insistido en mantener presión para obtener responsabilidades por las muertes y lo que consideran excesos de las fuerzas federales durante la operación.









