La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla abrió investigaciones contra 10 a 11 exfuncionarios, incluidos exfiscales que llegaron de la Ciudad de México con la fiscal Idamis Pastor Betancourt, por presuntos actos de corrupción y extorsión contra empresarios.

El caso que detonó las denuncias fue la polémica detención del dueño de los centros nocturnos Mamitas y 40 Grados, cuya liberación expuso inconsistencias en el proceso. En medio de la reestructura, la FGE confirmó la renuncia de cinco fiscales y un coordinador, además de ajustes en áreas operativas.

Pastor Betancourt reiteró su política de cero tolerancia a la corrupción, mientras que el gobernador Alejandro Armentarespaldó los cambios y celebró que la institución se esté “poblanizando”.