Puebla vivió una jornada de tensión con incendios, bloqueos y ataques a establecimientos comerciales en distintos puntos de la capital y su zona metropolitana, en hechos que autoridades vinculan al contexto nacional tras el operativo federal contra Rubén “N”, alias “Mencho”. Hasta el momento no se reportan víctimas mortales en la entidad, aunque los daños materiales y las afectaciones viales fueron significativos.

Entre los incidentes confirmados se encuentran dos tiendas de la cadena Oxxo incendiadas, una ubicada en la colonia Clavijero y otra en la intersección de Las Torres y Avenida Nacional, en la ciudad de Puebla. Asimismo, se registró el incendio de un camión de pasajeros y un tráiler sobre la autopista México–Puebla, a la altura de Santa Rita Tlahuapan, lo que provocó cierre parcial y congestionamiento vehicular.

En la autopista Puebla–Orizaba, a la altura de Quecholac, también se reportó un vehículo incendiado. De manera paralela, ciudadanos alertaron sobre bloqueos en el Periférico Ecológico y en la zona de Chachapa, generando incertidumbre y movilización de cuerpos de seguridad en varios puntos estratégicos.

Otro de los hechos relevantes fue el incendio en una sucursal del Banco del Bienestar en la junta auxiliar de Santa María Xonacatepec, además del ataque a una unidad que transportaba a Huehues del carnaval. En ambos casos no se reportaron personas lesionadas, aunque los daños materiales fueron evidentes y obligaron a la intervención de corporaciones estatales y municipales.

El contexto de estos hechos se remonta al 22 de febrero de 2026, cuando la Secretaría de la Defensa Nacional ejecutó un operativo en Tapalpa, Jalisco, para detener a Rubén “N”, alias “Mencho”, presunto integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La acción derivó en un enfrentamiento en el que murieron siete presuntos miembros del grupo criminal —cuatro en el lugar y tres durante su traslado aéreo— entre ellos el objetivo, cuya identificación quedó sujeta a peritajes oficiales.

La dependencia federal informó que, además de las detenciones, se aseguraron lanzacohetes, armamento de alto poder y vehículos blindados. Tres elementos de las fuerzas federales resultaron heridos. Tras el operativo, se desató una ola de violencia en distintas entidades del país, principalmente en Jalisco, con bloqueos y quema de vehículos, situación que tuvo eco en Puebla con los hechos descritos.