La difusión de un video donde líderes evangélicos oran por el presidente Donald Trump dentro de la Oficina Ovalprovocó una ola de reacciones en redes sociales y reavivó el debate sobre la relación entre religión y poder político en Estados Unidos.

La grabación muestra a cerca de 20 pastores y figuras religiosas reunidas alrededor del mandatario, imponiéndole las manos mientras elevan oraciones por su liderazgo y por las fuerzas armadas estadounidenses, en el contexto del conflicto armado con Irán.

El encuentro ocurrió el 5 de marzo y fue compartido públicamente por integrantes del equipo de comunicación de la Casa Blanca, lo que provocó que el video se volviera viral en plataformas como X, Facebook e Instagram.

Para algunos sectores conservadores, la escena refleja la influencia de la fe en la vida pública y el respaldo espiritual al gobierno. Sin embargo, críticos consideraron que la imagen simboliza la fusión entre nacionalismo religioso y decisiones militares, lo que ha reavivado discusiones sobre la separación entre Iglesia y Estado.

El episodio también pone de relieve la relación política que Trump ha mantenido durante años con líderes evangélicos, uno de los bloques religiosos más influyentes dentro de su base electoral.