En plena volatilidad económica, el presidente Donald Trump defendió sus políticas arancelarias, calificándolas como una “medicina necesaria” que se ha postergado por décadas. En un tono desafiante, instó a no ser “débiles ni estúpidos” frente a la crisis.

Su mensaje llegó mientras los mercados globales experimentaban caídas históricas, especialmente en Asia, donde las bolsas alcanzaron su peor nivel desde 2008. Japón activó el “circuit breaker” tras una caída del 7% en el Nikkei, mientras que Wall Street y la Bolsa Mexicana de Valores también reportaron pérdidas importantes.

A pesar del colapso, Trump insistió en que sus medidas son clave para corregir los desequilibrios comerciales y proteger la economía estadounidense.