La Autopista México–Puebla fue bloqueada la mañana del lunes 7 de julio por la Asociación de Transportistas Unidos, a la altura de San Marcos, en protesta por la inseguridad en las carreteras.

Los inconformes denunciaron una ola de asaltos recientes y exigieron acciones concretas del gobierno federal. Tras varias horas de cierre y la emisión de un pliego de demandas, acordaron liberar la vía luego de que se les ofreciera una mesa de diálogo con autoridades.

Capufe informó que la circulación fue restablecida en ambos sentidos, aunque persiste carga vehicular en la zona.