Con información de municipiospuebla.mx

La tormenta tropical Jerry dejó severas afectaciones en gran parte del estado de Puebla, principalmente en la Sierra Norte y Nororiental, donde se registraron desbordes de ríos, deslaves y evacuaciones de familias enteras.

En Jopala, el río Necaxa estuvo a punto de superar los muros de contención, lo que obligó a desalojar a unas 20 familias en la comunidad de Chicontla. En Cuetzalan, el río de Las Hamacas se desbordó y arrasó con todo a su paso, mientras que en Huauchinango, el río Tlalcoyunga cubrió el puente vehicular y provocó deslizamientos de tierra que bloquearon el tránsito.

En la Sierra Nororiental, el río Apulco también se desbordó, causando inundaciones en viviendas y caminos de Tenampulco. Otras localidades como Villa Ávila Camacho y Palma Real registraron daños graves por el desbordamiento de los ríos San Marcos y Zilima.

La capital poblana tampoco quedó exenta: el río Atoyac se salió de cauce en la zona de la 11 Sur y el entronque a Ocoyucan, provocando anegaciones en calles, viviendas y vialidades principales.

Las lluvias también afectaron hospitales del sistema IMSS-Bienestar, donde se reportaron incidentes que dejaron a recién nacidos sin oxígeno debido a fallas eléctricas y filtraciones de agua.

A esta emergencia se suma la explosión de un ducto de Pemex ocurrida en Xicotepec durante la madrugada, lo que agrava la situación en la región norte del estado.

Aunque hasta el momento no se ha confirmado la activación del Plan DN-III-E, autoridades estatales y municipales habilitaron albergues temporales en las zonas más afectadas y mantienen vigilancia permanente en los cauces de los principales ríos.