Un tiroteo ocurrido esta mañana en las oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Dallas dejó al menos dos personas muertas, entre ellas el atacante, y dos heridas, una de ellas en estado grave, confirmaron autoridades federales.
El ataque se registró alrededor de las 6:40 horas en el 8101 North Stemmons Freeway y fue calificado por el FBI como un “acto de violencia dirigida” contra personal y migrantes bajo custodia de la agencia.
El director interino del ICE, Todd Lyons, precisó que las víctimas fatales son migrantes detenidos y no agentes federales. Una de las balas halladas cerca del cuerpo del agresor contenía mensajes con la leyenda “ANTI-ICE”, lo que apunta a un posible móvil ideológico.
El atacante fue identificado como Joshua Jahn, de 29 años, quien se suicidó en el lugar con un disparo autoinfligido. Autoridades investigan si disparó desde una azotea o durante el traslado de detenidos.
La investigación está a cargo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el FBI, con apoyo de la policía y bomberos de Dallas. La zona fue acordonada y evacuada, mientras testigos relataron escenas de pánico. “Escuché una ráfaga de disparos y nos resguardaron de inmediato; gracias a Dios mi familia está bien”, contó Arianny Sierra, quien esperaba a su esposo acompañado de su hijo de 9 años.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México informó que uno de los heridos graves es un ciudadano mexicano, a quien ya se brinda asistencia consular y atención médica.
Este ataque se suma a por lo menos otros tres incidentes de violencia o amenazas contra instalaciones migratorias federales en Texas en lo que va del año, de acuerdo con datos del DHS.
Las reacciones políticas no se hicieron esperar. El presidente Donald Trump responsabilizó a la “retórica de la izquierda” por alentar ataques contra el ICE y recordó el asesinato reciente del activista conservador Charlie Kirk. El senador Ted Cruz pidió moderar el discurso político, mientras que el gobernador Greg Abbott y el fiscal general Ken Paxton condenaron el ataque y ofrecieron apoyo estatal.
Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguró en redes sociales que “aunque aún no se conoce el motivo, los oficiales se encuentran a salvo”. El alcalde de Dallas, Eric Johnson, llamó a la calma y garantizó transparencia en las investigaciones.
La zona permanece asegurada y las autoridades analizan cámaras de seguridad, los antecedentes del atacante y posibles fallas en los protocolos de acceso. Se esperan más actualizaciones en las próximas horas.













