La columna de Érika Riverl Almazán
A su izquierda, Eduardo Rivera, juntito a Marko Cortés, todo el tiempo: familiaridad, miradas cómplices, palmaditas en el hombro, cercanía: no cabe duda que el líder nacional del PAN ya convenció al alcalde de Puebla de que ya era hora, incluso, de que ya va tarde ante los tiempos políticos adelantados que se vive en el país, y en el Puebla, por supuesto.
El evento, la rueda de prensa, el festejo de los 83 años del partido, fueron la excusa; la realidad es que este sábado se puede considerar el destape oficial de Eduardo Rivera a la gubernatura de Puebla.
Marko Cortés ya le había dejado el mensaje en su pasada visita a San Andrés Cholula: que ya se defina abiertamente, que ya salga al interior del estado, que se reúna con la militancia, con la gente.
La respuesta de Eduardo Rivera no fue una negativa directa: fue mesurada: que no eran los tiempos, que era muy pronto, que era un desgaste no conveniente, que cuidaba su relación con el gobernador.
Casi un mes después, el escenario ya es diferente.
Algo pasó.
Algo cambió.
Este sábado todo estaba ‘planchado’: el PAN se mostró unido, al menos en la propuesta de que no hay mejor carta que Eduardo Rivera para intentar llegar a Casa Puebla, o Casa Aguayo, o como sea, usted me entiende… pero por fin llegar.
Otra vez.
Las voces ya era muchas, tal vez la mayoría, que apoyaban la postura del líder nacional: ya era tiempo de la definición en el PAN y que el alcalde asumiera esa encomienda.
Y el alcalde de Puebla ya no dudó.
Se le veía segura, tranquilo y hasta esbozaba una sonrisa de vez en cuando, rompiendo su esquema natural de seriedad.
“Acá están todos los liderazgos de Puebla, a nivel municipal, estatal y federal, y nos queda claro que unidos lo podemos todo, que unidos vamos a ganar la gubernatura en el 2024, que vamos por los municipios, diputados federales, locales y el senado… porque unidos lo podemos todo… el PAN estamos en un proceso de renovación de los directivos municipales y del consejo estatal y nacional…”.
Y Marko no desaprovechó la oportunidad para criticar con acidez al gobierno poblano: “cada vez hay más gente que se da cuenta que fue un error votar por Morena, y eso lo pueden ver aquí, cuando tienen que enfrentar a un gobierno que es inepto, incapaz, no gobierna, que está más preocupado por la toma de decisiones partidistas que de gobierno. Claramente aquí se ha demostrado tener un gobierno ausente; y es aquí en donde el PAN se le da la gran oportunidad de salir juntos y ganar”.
“… no va a ser fácil construir la unidad, pero aquí está la que compitió contra la actual jefa del partido, y le agradezco que esté aquí Genoveva (Huerta), porque es así como se construye la unión… los necesitamos a todos para ganar”.
Dijo que el PAN tendrá la lógica de buscar alianzas con otros partidos políticos, los que se quieran unir (no especificó cuáles), pero aclaró que la alianza con el PRI a nivel federal está en duda a partir de la propuesta de militalizar a la seguridad pública “una coalición en lo local lo definirá de abajo para arriba, cada estado definirá eso”.
“Vamos a mejorar del rumbo, del país y de Puebla, no hay ni una cosa que podamos celebrar que vaya bien. Claro que Eduardo (Rivera) es una muy buena opción de las que tenemos, como la más que tenemos… eso nos hace sentir orgullosos, tenemos con quienes, porque también hay otras opciones, y lo más importante es que vamos a salir unidos, con toda la oposición… yo festejo que tengamos muy buenos perfiles para la gubernatura, incluido el de Eduardo Rivera, pues claro, es el alcalde de la capital, ya por varias veces… tres campañas (estallan aplausos y vítores de Lalo, Lalo, Lalo), por supuesto es uno de los buenos perfiles de Acción Nacional… también tenemos varios mujeres y hombres… ganar para corregir el rumbo de Puebla”, y así cerró con el eslogan del Ayuntamiento de Puebla, Marko Cortés el destape oficial de Eduardo Rivera, para la gubernatura de Puebla.
Ya, a puerta cerrada, se cerró la logística para empezar la promoción a nivel estatal, cuidando dos preceptos: no violar la ley electoral y no descuidar su principal carta de presentación: la alcaldía de Puebla.
Y todos, estuvieron de acuerdo.
En la mañanera del gobernador Miguel Barbosa, puso sobre la mesa su postura: no le gustó.
Y claridoso como él suele ser, expuso que el alcalde de Puebla se adelantó a los tiempos y lo calificó como un “acto adelantado de campaña”: “por lo menos yo ya no lo voy a acompañar a ningún acto público porque está haciendo actos anticipados de campaña”, y para rematar, el gobernador consideró que el líder nacional del PAN, Marko Cortés “acaba de perjudicarlo (a Eduardo Rivera).
¿Se acabó la relación de vino y rosas entre Barbosa y Rivera?
Al menos en actos oficiales sí se presentarán juntos, como el Grito en el Palacio Municipal.
Ya veremos.










