La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la solicitud de Ricardo Salinas Pliego para entablar una mesa de negociación “abierta, seria y transparente” respecto a adeudos fiscales de su grupo empresarial, y subrayó que el pago de impuestos no es un asunto que se negocie a escondidas.
Durante su conferencia, Sheinbaum enfatizó que “nada ni nadie está por encima de la ley”, recordando que, por mandato constitucional (Artículo 28), ni ella ni las autoridades fiscales —como el SAT o la Secretaría de Hacienda— pueden condonar impuestos.
La mandataria explicó que Grupo Salinas puede acceder a los beneficios legales establecidos en el Código Fiscal, como descuentos en recargos y multas de hasta el 25% del adeudo, pero estos deben gestionarse directamente con el SAT, no mediante mesas de negociación política.
Respecto a los nueve casos judiciales pendientes del grupo empresarial, Sheinbaum precisó que provienen de “una mala utilización de la consolidación fiscal o de esquemas utilizados para evadir impuestos”, todos anteriores a 2018. Asimismo, descartó que la situación tenga un motivo personal o político, calificándola como un tema de responsabilidad fiscal, separado del debate político.
La presidenta recordó que existe la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) para atender errores del SAT, pero señaló que los juicios de Grupo Salinas han superado esta instancia y ahora llegan a la Suprema Corte.
Sheinbaum concluyó: “Siempre estamos abiertos al diálogo, pero la negociación de la ley nunca”, reafirmando su postura de que los compromisos fiscales se deben cumplir bajo el marco legal vigente.









