La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que el 17 de marzo enviará al Congreso de la Unión el “Plan B” de la Reforma Electoral, iniciativa que busca reducir gastos en congresos estatales y cabildos municipales para redirigir recursos a obras y servicios públicos.

La propuesta cuenta con el respaldo de las bancadas de Morena, Partido Verde Ecologista de México y Partido del Trabajo, que acordaron modificar la distribución del presupuesto legislativo en estados y municipios, con el fin de eliminar disparidades de gasto entre congresos locales con el mismo número de diputados.

De acuerdo con los legisladores impulsores, la reforma pretende terminar con privilegios que encarecen el sistema político y optimizar el uso de recursos públicos.

Las estimaciones iniciales señalan que la medida podría generar ahorros cercanos a los 4 mil millones de pesos, recursos que —según la propuesta— se destinarían a pavimentación, infraestructura hidráulica y servicios públicos en estados y municipios.

El proyecto fue respaldado por 67 diputados de Morena, 14 del PVEM y 6 del PT, quienes destacaron que la iniciativa busca hacer más eficiente el gasto público y fortalecer la inversión en infraestructura local.