El pleno del Senado de la República de México aprobó por unanimidad una reforma constitucional que busca poner fin a las pensiones millonarias pagadas con recursos públicos a exfuncionarios, al establecer nuevos límites en las remuneraciones y jubilaciones dentro del servicio público.
La modificación al Artículo 127 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos obtuvo 116 votos a favor, sin sufragios en contra, y forma parte de la agenda de austeridad impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Con esta reforma se establece que ningún servidor público podrá recibir una remuneración superior a la del titular del Poder Ejecutivo federal. Además, se fija que las pensiones del personal de confianza en organismos públicos y empresas del Estado no podrán exceder la mitad del salario presidencial.
De acuerdo con estimaciones presentadas durante la discusión legislativa, la medida podría generar ahorros anuales de hasta 5 mil millones de pesos, al reducir pagos considerados excesivos en pensiones y jubilaciones dentro de diversas dependencias y entidades del sector público.
Durante el debate, legisladores de oposición de Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano presentaron reservas al dictamen; sin embargo, Morena y sus aliados las desecharon con 109 votos, manteniendo el proyecto en sus términos originales.
El dictamen había sido aprobado previamente por unanimidad en comisiones del Senado, con 32 votos a favor, aunque durante esa etapa se plantearon observaciones técnicas, entre ellas la posibilidad de fijar los límites utilizando Unidades de Medida y Actualización (UMAs) y revisar cómo aplicaría la norma en instituciones como el Poder Judicial o las Fuerzas Armadas.
En el debate legislativo también se mencionaron casos emblemáticos de pensiones elevadas otorgadas a exfuncionarios de organismos públicos y empresas estatales como Comisión Federal de Electricidad, Petróleos Mexicanos y Nacional Financiera, donde algunos jubilados han llegado a recibir hasta medio millón de pesos mensuales.
Uno de los ejemplos citados fue el caso de once exdirectivos de Nacional Financiera, quienes en 2019 recibieron 22 millones de pesos en conjunto, además de prerrogativas cercanas a 2 millones de pesos anuales, acumulando 337 millones de pesos en beneficios durante su retiro.
La reforma ahora será enviada a la Cámara de Diputados de México, donde deberá ser discutida y votada para continuar con el proceso legislativo correspondiente a las modificaciones constitucionales.









