El Pleno del Senado de la República aprobó este miércoles 11 de febrero de 2026, por unanimidad y con 121 votos a favor, la reforma constitucional que reducirá la jornada laboral máxima en México de 48 a 40 horas semanales.

La modificación al Artículo 123 de la Constitución representa uno de los cambios laborales más relevantes en décadas y forma parte de la agenda impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. El dictamen fue avalado en lo general y en los artículos no reservados, luego de haber sido aprobado un día antes en comisiones unidas de Puntos Constitucionales, Trabajo y Previsión Social, y Estudios Legislativos, también por unanimidad.

La reducción será gradual para evitar impactos abruptos en empresas y en la economía nacional. El calendario aprobado establece que en 2026 se mantendrá la jornada de 48 horas como periodo de transición; en 2027 bajará a 46 horas; en 2028 a 44; en 2029 a 42; y finalmente en 2030 quedará en 40 horas semanales.

El dictamen garantiza que no habrá reducción salarial para las y los trabajadores. Los ingresos deberán preservarse, ya sea mediante ajustes en productividad o pago de horas extraordinarias conforme a la ley.

Aunque se mantiene un día de descanso obligatorio a la semana —sábado o domingo, según acuerdo entre partes— legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano plantearon como reserva que se establezcan dos días obligatorios de descanso, propuesta que no fue incorporada en esta etapa y que podría discutirse en lo particular o durante el análisis en la Cámara de Diputados.

Se estima que la reforma beneficiará a cerca del 65% de la población trabajadora formal del país, es decir, a más de 20 millones de personas.

El proyecto será turnado ahora a la Cámara de Diputados para su revisión y eventual ratificación. De aprobarse sin modificaciones sustanciales, se enviará al Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación y entrará en vigor conforme al calendario progresivo establecido.