A cinco años de que la ciudad de Puebla cumpla 500 años de su fundación, el debate sobre el rumbo que debe tomar la capital poblana cobra relevancia. En entrevista con la periodista Erika Rivero, el integrante de Fundación Mexa, Eduardo Covián, planteó la necesidad de iniciar desde ahora una reflexión colectiva sobre el tipo de ciudad que se desea construir de cara a 2031.

Durante la conversación, el también exfuncionario subrayó que la conmemoración no debe limitarse a un evento protocolario o festivo, sino convertirse en una oportunidad para replantear el modelo de ciudad, fortalecer la identidad y reconstruir el tejido social. “Estamos a tiempo de planear ese futuro”, expresó, al señalar que la fecha representa un punto de inflexión similar a los grandes momentos en la vida de una persona.

Covián advirtió que Puebla ha experimentado transformaciones profundas en las últimas décadas, particularmente en términos de crecimiento poblacional y expansión urbana. Indicó que actualmente la capital supera el millón y medio de habitantes, muchos de ellos provenientes de otras entidades, lo que ha generado nuevos retos en materia de identidad, convivencia y desarrollo urbano.

En este contexto, señaló que uno de los principales desafíos es recuperar el sentido de comunidad, ya que prácticas sociales que antes eran comunes —como la convivencia vecinal o la apropiación de espacios públicos— se han debilitado con el paso del tiempo. A ello se suma, dijo, un crecimiento desordenado que ha derivado en desigualdades y en una ciudad que no siempre resulta habitable para todos.

Como respuesta a este panorama, Fundación Mexa impulsa la iniciativa “Puebla 500”, un proyecto ciudadano que busca recopilar historias de barrios, colonias y unidades habitacionales, con el objetivo de reconstruir la memoria colectiva y fortalecer el sentido de pertenencia. La propuesta invita a los habitantes a compartir tanto relatos históricos como experiencias actuales que reflejen la vida cotidiana en la ciudad.

“Identidad y orgullo” son, de acuerdo con Covián, los ejes centrales de esta iniciativa, que pretende involucrar a distintos sectores sociales en la construcción de una visión compartida. A través de redes sociales y contacto directo, el proyecto ha comenzado a sumar participantes interesados en narrar la historia de sus comunidades.

En paralelo, el entrevistado cuestionó el papel actual de la política, al considerar que se ha alejado de los temas que verdaderamente impactan a la ciudadanía. Criticó que muchos actores políticos centren su discurso en aspiraciones personales sin presentar propuestas concretas en áreas como movilidad, seguridad, agua o desarrollo urbano.

“La política debería ser un instrumento para generar consensos y soluciones, pero hoy muchas veces divide más de lo que une”, afirmó. En este sentido, llamó a impulsar una mayor participación ciudadana y a exigir perfiles con propuestas claras y trayectoria, de cara a los próximos procesos electorales.

Asimismo, destacó la importancia de integrar a las nuevas generaciones en esta reflexión, al señalar que jóvenes que hoy son menores de edad serán ciudadanos plenos para 2031. “Si logramos que esta generación se involucre desde ahora, podemos construir una base social sólida para el futuro de Puebla”, indicó.

Finalmente, Covián planteó que la celebración de los 500 años debe ser incluyente, participativa y representativa de toda la ciudad, evitando concentrarse únicamente en el Centro Histórico o en eventos exclusivos. Propuso, en cambio, una conmemoración amplia, que integre a colonias, barrios y juntas auxiliares, y que refleje la diversidad cultural y social de Puebla.

La iniciativa “Puebla 500” continúa abierta a la participación ciudadana a través de redes sociales, con la intención de consolidar un proyecto colectivo que permita a la capital poblana llegar a su quinto centenario con una visión renovada, basada en la identidad, el orgullo y la corresponsabilidad social.