El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acudió este martes a las oficinas de la Fiscalía General de la República en Culiacán para comparecer dentro de la investigación relacionada con las acusaciones emitidas por autoridades estadounidenses.
La diligencia ocurrió luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos señalara presuntos vínculos entre funcionarios sinaloenses y grupos del crimen organizado, particularmente con la facción conocida como “Los Chapitos”.
Rocha Moya se presentó de manera voluntaria y declaró ante una agente del Ministerio Público Federal. Posteriormente afirmó, mediante redes sociales, que respondió todas las preguntas formuladas por las autoridades mexicanas y sostuvo que seguirá colaborando con cualquier requerimiento oficial.
El exmandatario estatal insistió en que mantiene confianza en el Estado de Derecho y aseguró que continuará defendiendo su postura ante las investigaciones en curso.
Aunque Estados Unidos ha solicitado acciones judiciales en su contra, en territorio mexicano no existe hasta ahora una orden de captura vigente ni un proceso penal formal abierto contra él.
La comparecencia ocurre en medio de un escenario de tensión política y diplomática por las investigaciones binacionales relacionadas con el Cártel de Sinaloa y sus presuntas redes de protección institucional.
Junto con Rocha Moya también acudieron a declarar otros funcionarios vinculados al gobierno sinaloense, entre ellos Juan de Dios Gámez Mendívil y Dámaso Castro Saavedra.









