Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han denunciado la medida como una acción punitiva y desproporcionada
Redacción Los Conjurados | Foto de Brandon Day
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) anunció la reanudación inmediata de redadas migratorias, enfocadas en granjas, hoteles y restaurantes a partir del 16 de junio, tras una breve suspensión de estas acciones.
Un memorando interno instruyó a las 30 oficinas regionales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a priorizar estos operativos por razones de seguridad pública y estabilidad económica, pese a la oposición de agencias como el Departamento de Agricultura, que había solicitado frenar las redadas para evitar afectaciones en la cadena de suministro alimentario.
Las redadas, impulsadas por figuras políticas como Stephen Miller y la gobernadora Kristi Noem, establecen como meta al menos 3,000 arrestos diarios, con un enfoque operativo intensivo en zonas rurales y estados del sur del país, donde predomina el trabajo migrante.
Agentes de ICE confirmaron que los operativos ya están en marcha y que las detenciones se realizarán sin previo aviso, especialmente en sectores productivos donde hay una alta presencia de trabajadores indocumentados.
Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han denunciado la medida como una acción punitiva y desproporcionada, advirtiendo sobre el impacto económico y el temor generalizado entre las comunidades trabajadoras.
La reactivación de las redadas ocurre en un momento clave del debate migratorio en Estados Unidos, y podría tensar aún más las relaciones entre autoridades federales y estatales, así como con organismos de derechos humanos.









