El Ayuntamiento de Puebla prepara el operativo para las movilizaciones del 8 de marzo con una estrategia que prioriza el respeto al derecho a la manifestación y la protección del patrimonio histórico sin medidas restrictivas.

El secretario de Gobernación municipal, Franco Rodríguez, informó que este año no se colocarán vallas metálicas ni se “amurallarán” monumentos del Centro Histórico. En su lugar, se aplicará “pintura de sacrificio”, un recubrimiento especial que protege las superficies y permite retirar grafitis sin afectar la estructura original.

El funcionario subrayó que la instrucción es garantizar la libre expresión de los colectivos feministas y, al mismo tiempo, preservar los bienes históricos mediante mecanismos preventivos y no confrontativos.

En materia de seguridad, el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, el coronel Félix Pallares, adelantó que se analiza la compra de más drones para fortalecer tareas de monitoreo y reacción en puntos estratégicos. Señaló que esta tecnología fue determinante recientemente para ubicar y detener a los implicados en el ataque al bar Sala de Despecho.

El gobierno municipal aseguró que el despliegue buscará equilibrio entre derechos humanos, seguridad pública y conservación del patrimonio en el primer cuadro de la ciudad durante la jornada del 8M.