El Gobierno de Puebla comenzó oficialmente el análisis para un posible ajuste a la tarifa del transporte público, confirmó este lunes la secretaria de Movilidad y Transporte, Silvia Tanús Osorio.

La medida responde al incremento en los costos operativos que enfrentan concesionarios del transporte colectivo, especialmente por el alza en el precio del diésel y gastos de mantenimiento de unidades.

No obstante, las autoridades estatales señalaron que cualquier incremento dependerá de una condición principal: que los transportistas modernicen sus vehículos y mejoren el servicio para los usuarios.

Actualmente, el pasaje mínimo en Puebla es de 8.50 pesos, tarifa que permanece sin cambios desde hace siete años y que autoridades consideran baja en comparación con otras entidades del país.

De acuerdo con Silvia Tanús, el posible ajuste no ocurriría en el corto plazo y podría implementarse hasta finales de 2026, una vez concluido un estudio integral sobre viabilidad económica y afectaciones sociales.

La funcionaria explicó que el análisis contemplará factores como la economía familiar, la calidad del transporte y los costos reales de operación de las rutas.

Además, destacó que el proceso de regularización del transporte público registra un avance del 80 por ciento, con más de 19 mil unidades ya emplacadas y nuevos permisos otorgados.

El anuncio generó reacciones inmediatas entre usuarios y operadores, principalmente en redes sociales, donde algunos consideran necesario mejorar las condiciones del transporte antes de autorizar un aumento.

Por ahora, el gobierno encabezado por Alejandro Armenta Mier insistió en que no habrá incrementos automáticos y que cualquier decisión estará ligada a mejoras reales en seguridad, comodidad y calidad del servicio público.