El diputado federal asegura que su partido mantiene su autonomía dentro del oficialismo y apuesta por la unidad rumbo a 2027.

Redacción Los Conjurados

Durante su participación en el programa Los Conjurados, el diputado federal del Partido del Trabajo (PT), Toño López Ruiz, defendió la postura de su partido frente a la reforma electoral conocida como “Plan B”, rechazó señalamientos de traición y subrayó que el PT se mantiene como un aliado histórico, pero con independencia dentro del bloque oficialista.

El legislador destacó que el PT cuenta con más de tres décadas de trayectoria política y fue una de las primeras fuerzas en respaldar a Andrés Manuel López Obrador desde el año 2000, por lo que —afirmó— no se trata de un partido subordinado, sino de un actor con identidad propia dentro del movimiento de la llamada Cuarta Transformación.

En ese sentido, rechazó las críticas que acusan a su partido de haber debilitado la reforma electoral. Aseguró que el PT vota con base en su propio criterio y que las diferencias con Morena forman parte de la dinámica política. “La política es de diferencias y coincidencias”, expresó, al comparar la relación entre ambos partidos con la de “hermanos” que pueden disentir sin romper la alianza.

Revocación de mandato, el punto de quiebre

Uno de los temas centrales fue la decisión de no respaldar el adelanto de la revocación de mandato para 2027. López Ruiz explicó que el PT consideró innecesaria esta medida, al señalar que la actual administración encabezada por Claudia Sheinbaum mantiene altos niveles de aprobación.

Además, advirtió que el proceso electoral de 2027 será complejo por la cantidad de cargos en disputa, lo que podría saturar la organización electoral si se incluía este mecanismo. Desde su perspectiva, la revocación fue diseñada para un contexto distinto, durante el inicio del sexenio anterior.

Austeridad y ahorros, eje de la reforma

Pese a las modificaciones, el diputado sostuvo que la reforma electoral sí tendrá impactos relevantes, principalmente en materia de austeridad. Entre los cambios, destacó la reducción de regidurías en municipios, límites en los congresos locales y ajustes salariales en estructuras gubernamentales.

Estimó que estas medidas podrían generar ahorros superiores a 5 mil millones de pesos, lo que —dijo— responde a la demanda ciudadana de reducir el gasto público en el ámbito político-electoral.

El peso del PT y la apuesta por la unidad

López Ruiz también resaltó la importancia del PT en procesos electorales, particularmente en Puebla, donde —aseguró— ha sido determinante en resultados cerrados, como en la elección de 2019. Con ello, defendió el valor de las alianzas dentro del bloque oficialista.

Finalmente, hizo un llamado a mantener la unidad del movimiento, al considerar que los principales retos no provienen de la oposición, sino de problemas estructurales como la pobreza, la desigualdad, la inseguridad y los desafíos en materia de salud.

Aunque evitó adelantar escenarios rumbo a 2027, dejó claro que el PT continuará como un aliado estratégico del oficialismo, pero con una postura crítica y autónoma en las decisiones legislativas.