La activista LGBT+ y presidenta de la Marcha del Orgullo en Puebla, María José “Majo” Flores Serrano, presentó en Los Conjurados la iniciativa “Micrófono Abierto de Acompañamiento”, una estrategia que busca transformar los testimonios públicos de violencia en procesos formales de seguimiento y presión institucional.
Durante la entrevista, Flores Serrano explicó que el tradicional micrófono abierto en marchas feministas —especialmente el 8 de marzo— permite a las víctimas visibilizar agresiones; sin embargo, muchas de esas denuncias quedan sin continuidad. Por ello, colectivos impulsan un modelo estructurado que permita canalizar cada caso hasta obtener respuesta oficial.
La propuesta contempla seis etapas: recepción del testimonio (público o anónimo), registro básico de datos, integración a un grupo de seguimiento, canalización a dependencias correspondientes, mesas de trabajo interinstitucionales y evaluación de avances en un plazo de tres a seis meses. En caso de omisión, advirtió, se recurrirá a ruedas de prensa para evidenciar la falta de resultados.
“No buscamos sustituir a las autoridades, sino que hagan su trabajo”, subrayó. Señaló que muchas mujeres no denuncian por miedo, desconocimiento o revictimización, por lo que el acompañamiento colectivo puede marcar la diferencia en el acceso a la justicia.
La activista también alertó sobre el crecimiento de la llamada “machósfera”, grupos digitales que promueven discursos de odio contra mujeres y personas LGBT+, y que incluso han emitido amenazas en contextos de movilización social. Recordó que en 2025 se registraron 11 asesinatos de personas LGBT+ en Puebla, cifra que consideró alarmante pese a la existencia de instancias oficiales de atención a la diversidad sexual.
Si bien reconoció avances legislativos como la despenalización del aborto y la creación de espacios de atención para mujeres víctimas de violencia, insistió en que el reto está en la aplicación efectiva de las políticas públicas.
Flores Serrano concluyó que el objetivo es que el 8M no sea solo un acto simbólico anual, sino el inicio de un proceso permanente de acompañamiento y exigencia de justicia: “Las víctimas no están solas, y vamos a dar seguimiento hasta que haya resultados”.







