El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México informó que trabaja de manera coordinada con autoridades del estado de Veracruz para esclarecer el asesinato de Irma Hernández Cruz, una maestra jubilada de 62 años que fue secuestrada y asesinada en Álamo Temapache. El caso, que ha generado indignación nacional, está vinculado a una red de extorsión operada por la llamada “Mafia Veracruzana”.
Irma, quien también se desempeñaba como taxista tras jubilarse, fue privada de la libertad el 18 de julio de 2025 por un grupo armado. Días después, el 23 de julio, su cuerpo fue hallado en un rancho de la comunidad Buenos Aires, entre Álamo y Cerro Azul. La principal línea de investigación apunta a que su asesinato fue una represalia por negarse a pagar cuotas ilegales impuestas por grupos delictivos.
Un video difundido en redes sociales mostró a Irma arrodillada, rodeada de hombres armados, siendo obligada a enviar un mensaje a sus compañeros taxistas para que pagaran el “derecho de piso”, o enfrentarían el mismo destino. Su ejecución ha sido relacionada directamente con esta forma de extorsión.
En respuesta, el Gobierno federal aseguró que no habrá impunidad. Como parte de la Estrategia Nacional contra la Extorsión, las instituciones de seguridad intensifican investigaciones en colaboración con las autoridades locales para capturar a los responsables y desmantelar estas redes criminales.
La presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Rocío Nahle condenaron el crimen y se comprometieron a brindar justicia a la familia de Irma y protección a quienes enfrentan amenazas similares. La Fiscalía de Veracruz mantiene abiertas varias líneas de investigación, mientras crece la presión social por una acción contundente frente a la violencia en la región.








