El PRI Puebla enfrenta un momento crítico ante la pérdida de militancia y la posibilidad de que su única diputada en el Congreso local, Delfina Pozos Vergara, abandone la bancada para sumarse a Movimiento Ciudadano. Ante este escenario, la dirigencia estatal, encabezada por Xitlalic Ceja, busca fortalecer al partido mediante la cercanía con la base y el acercamiento a figuras históricas como Blanca AlcaláLucero Saldaña y Rocío García, con el objetivo de recuperar la cohesión interna y atraer a priistas que se sienten alejados.

En paralelo, el partido iniciará una auditoría a la gestión de Néstor Camarillo Medina, exdirigente que dejó el PRI en 2025 para unirse a MC, señalado por presuntas irregularidades, incluyendo la polémica por su senaduría obtenida bajo una cuota indígena. Ceja destacó la necesidad de transparencia y rendición de cuentas para recuperar la confianza de la militancia.

Durante una rueda de prensa en el Zócalo de Puebla, el PRI también manifestó su rechazo a la reforma electoralpropuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, reafirmando su compromiso de mantener la representación de la base en las decisiones políticas del estado.

Con estos movimientos, la dirigencia priista busca reconstruir la fuerza histórica del partido, frenar la desbandada y proyectar unidad ante los próximos retos políticos locales.