La diputada local y secretaria general del Comité Directivo Estatal del PRI en Puebla, Delfina Pozos, anunció que buscará la presidencia del partido en la entidad, al asegurar que el proceso interno debe conducirse con democracia, sin imposiciones ni “línea” desde la dirigencia nacional o estatal.
Durante una entrevista en el programa “Los Conjurados”, conducido por la periodista Érika Rivero, Pozos afirmó que no aceptará instrucciones externas y que está convencida de que el PRI debe definir su futuro a través de un ejercicio interno auténtico. “No aceptaré ninguna línea; creo en la democracia del PRI. Quiero ser presidenta del partido y aceptaré el resultado”, sostuvo.
Proceso abierto y sin imposiciones
La legisladora descartó que exista una “línea” marcada por el dirigente nacional Alejandro Moreno “Alito” o por cualquier otro actor político. En ese sentido, reiteró que se inscribirá formalmente en el proceso y competirá en igualdad de condiciones con otros perfiles que han manifestado su interés. “Xitlalic, Lorenzo o yo podemos ganar”, expresó, al señalar que confía en que la militancia será la que tome la decisión final.
Pozos subrayó que la renovación de la dirigencia estatal debe premiar la lealtad y el trabajo partidista, y advirtió que no deben encabezar el PRI personajes shows que hayan operado políticamente a favor de Morena. A su juicio, el partido requiere una dirigencia comprometida con sus principios y con la reconstrucción de su base social.
Rechaza dejar el PRI
La diputada fue enfática al descartar cualquier posibilidad de abandonar el tricolor. “No pienso irme a ningún partido: yo soy priista y acá me quedo”, afirmó, al revelar que sí ha recibido invitaciones para sumarse a otras fuerzas políticas, pero que todas han sido rechazadas.
Finalmente, Delfina Pozos aseguró que su proyecto no se sostiene en estructuras de poder, sino en el respaldo ciudadano. “Más que un partido, a mí me apoya la gente”, concluyó, al reiterar que su participación en la contienda interna busca fortalecer al PRI en Puebla y devolverle credibilidad ante la militancia y la sociedad.









