Ozzy Osbourne, vocalista de Black Sabbath y figura icónica del heavy metal, falleció este 22 de julio a los 76 años, tras años de luchar contra el Parkinson y otros problemas de salud. La familia confirmó su muerte a través de un comunicado en redes sociales, sin revelar la causa exacta.

Conocido como el “Príncipe de las Tinieblas”, Osbourne revolucionó la música desde 1968 con Black Sabbath, banda pionera del género con discos como Paranoid y Master of Reality. Tras su salida en 1979, inició una exitosa carrera como solista con álbumes emblemáticos como Blizzard of Ozz, acumulando premios Grammy y múltiples discos de platino.

El pasado 5 de julio ofreció su última actuación en Birmingham, acompañado por sus antiguos compañeros de Black Sabbath ante 45 mil personas, en un evento benéfico que recaudó 190 millones de dólares.

Más allá de la música, Ozzy marcó la cultura popular con el reality The Osbournes y su excéntrica personalidad. A pesar de sus excesos, llevaba siete años sobrio. Le sobreviven su esposa Sharon, sus hijos Aimee, Kelly, Jack y Louis. Bandas como Metallica y organizaciones como PETA han expresado su pesar y homenajeado su legado.