La relación judicial entre México y Estados Unidos volvió a tensarse luego de que la presidenta Claudia Sheinbaumrevelara que autoridades estadounidenses han bloqueado o ignorado 36 solicitudes de extradición promovidas por el gobierno mexicano.
El anuncio fue realizado este miércoles durante la mañanera, donde Sheinbaum sostuvo que, al igual que México exige pruebas para actuar, Estados Unidos también condiciona sus respuestas bajo sus propias leyes y criterios legales.
La mandataria afirmó que en múltiples ocasiones Washington ha respondido a las peticiones mexicanas señalando que se requieren más elementos de prueba para proceder con las detenciones solicitadas.
Sus declaraciones ocurrieron en medio de la controversia generada por recientes acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra políticos y funcionarios mexicanos, entre ellos personajes vinculados con Sinaloa.
Sheinbaum aseguró que México ha colaborado ampliamente con las autoridades estadounidenses mediante la entrega de más de 90 personas requeridas por delitos relacionados con el crimen organizado; sin embargo, acusó que la cooperación no siempre ha sido recíproca.
Como parte de la postura del gobierno federal, adelantó que la próxima semana serán exhibidos públicamente los casos de extradición pendientes o rechazados, incluidos expedientes relacionados con investigaciones de alto perfil como huachicol fiscal y Ayotzinapa.
La presidenta reiteró que no busca confrontación con Estados Unidos, aunque subrayó que la cooperación entre ambos países debe darse con respeto mutuo y sin vulnerar la soberanía nacional.









