Los Conjurados
Erika Rivero Almazán
Lupita Cuautle es la única alcaldesa del PAN que garantiza un triunfo para el 2028 con su reelección.
Lo dicen las métricas, las encuestas y los oriundos sanandreseños.
En un país que le juega las contras al partido de oposición más votado y en donde los morenistas, con todo y el desastre, el escándalo y la recesión económica, parecen reproducirse como gremlins, San Andrés Cholula equivaldría a un oasis en el desierto o a la última coca en el estadio.
Así que… ¿qué podría salir mal?
Claro, a menos que se aparezca un dirigente con ansia de lavar las cuentas públicas de todos sus familiares embarrados en triquiñuelas financieras y rescatar de una deshonra segura al apellido Riestra.
O al menos eso es lo que cuenta su equipo de trabajo más cercano tras escuchar el plan macabro de Mario Riestra para entregar al PAN en San Andrés Cholula.
Si Lupita Cuautle gana sin problema el municipio en el 2027, ¿qué pasaría si antes alguien le ganara en la interna?
Sí, en la interna del PAN.
Aunque varios elementos de su equipo le advierten que sería darse un balazo en el pie, que sería casi imposible ocultar el «cadáver» y salir ilesos de tal contienda, Mario Riestra insiste en llevar a cabo su plan.
La pretensión de Mario Riestra es inflar el padrón de San Andrés con gente afín a él, de tal manera que en el momento de la celebración de la interna en San Andrés, con voto secreto en mamparas de la militancia, gane uno de los incondicionales de Riestra y dejen de lado a Lupita Cuautle: la única que podría ganarle a Morena en esa región.
Y como por usos y costumbres del PAN en ese municipio, en el método de selección no valen la encuesta, la popularidad ciudadana ni la intromisión del CEN, sino la votación interna de la militancia, ésa sería la única manera de desbarrancar a la actual alcaldesa de reelegirse.
Es por eso que milagrosamente de mil 196 militantes ahora llega a casi mil 400, más los que se sumen.
Y es que en enero y febrero de este año inició la operación de Riestra para descarrilar a Cuautle.
Pero la táctica está a punto de fallarle: resulta que a Mario, en su novatez como presidente estatal, se le olvidó que un militante recién ingresado no tiene derecho a votar hasta que haya cumplido un año.
Es decir, se le hizo bolas el engrudo.
Ahora no sale del CEN para pedir que la elección de San Andrés se celebre hasta enero del 27.
Tal sugerencia se antoja poco probable.
También parte importante de su estrategia es empezar a cooptar panistas.
Ya lo intentó al comprar el voto en la interna de la Secretaría Municipal de Acción Juvenil de San Andrés, dando mil pesos por voto: así de corrupta y migajera fue la maniobra de Riestra para hacer ganar a su candidato, Brandon Darién.
Y ni así se logró el cometido: Daniel Coyotl se echó el triunfo a la bolsa sin despeinarse, quien por cierto, es de las simpatías de Cuautle.
Así juega Riestra al espía chino: deja sus huellas por todos lados y exhibe a leguas sus intenciones para ir entregando al PAN por partes.










