Compartir es amor

La columna de Gabriel Biestro

El actual Gobierno del Estado ha sido diametralmente opuesto a sus antecesores, esto se ve en áreas como combate a la delincuencia, combate a la corrupción, austeridad, oposición al endeudamiento y al aumento de impuestos; pero sobre todo, en que la gente sienta suyo a este gobierno, como un gobierno cercano en el que la gente puede recargarse, tener sombra, protección y cuidado.

Esto lo vemos cada martes, las personas con miles de los problemas cotidianos se acercan a las instituciones locales, esas que un día vieron lejanas y que hoy las atienden todos los días, pero que en especial, los martes, dan la cara y con mucha convicción ponen su presencia para atender de manera directa.

Durante muchos años, cuando tocábamos puertas, brigadeando, andando las calles de las colonias, comunidades, rancherías, promoviendo un gobierno obradorista, prometimos que esto iba a pasar, porque así debía ser, porque así debió ser siempre, pero que los malos gobiernos, en especial panistas y priistas, nos habían malacostumbrado a ver a la autoridad distante, del otro lado del abismo.

Sin embargo en este proyecto han estado personajes que no caben en él, precisamente porque, aunque se anuncien y se vendan como de izquierda, en realidad buscan replicar los viejos vicios, esos que juramos desterrar.

Cuando el gobernador Miguel Barbosa me honró con el nombramiento de secretario de Trabajo, lo primero que me instruyó fue que en la Secretaría se ordenaran todos sus procesos, que no se permitiera la corrupción y no se amafiara con ninguna persona ni ninguna organización, y que como secretario no utilizara el puesto para obtener un beneficio personal.

He sido el primer secretario de trabajo en la historia en Puebla que no tiene un despacho laboral propio, pero a cambio, considero tener toda la capacidad, pero sobre todo la calidad moral para sacar adelante cualquier tarea con la honradez por delante. Mentiras, infamias y calumnias siempre van a existir en esta actividad, sobre todo de parte de quienes están resentidos por haber perdido sus privilegios, esos de los que vivieron durante tantos años, y que hoy están dispuestos a hacer lo que sea (incluso hasta integrarse a Morena!) para recuperarlos o mantenerlos.

En el caso particular de la Secretaría de Trabajo, puedo decir que hoy tiene una vida interna muy diferente a la que tenía hace un año, donde cohabitaban expresiones de corrupción, tráfico de influencias, uso indebido de funciones, amiguismo, nepotismo, ineficiencia, acoso sexual, hostigamiento laboral, parcialidad. Muchas de éstas fueron motivo del inicio de investigaciones y cambios en la dependencia, investigando esos que hoy se dan golpes de pecho, se dicen perseguidos e incitan campañas estériles de desprestigio contra el Gobernador y contra su equipo.

Hoy la Secretaría de Trabajo está en consonancia y concordancia con el gobierno de izquierda en Puebla, se acabó el acoso sexual, el hostigamiento laboral, los malos manejos, el burocratismo, la desorganización, el uso indebido de atribuciones, la opacidad en los procesos, el amiguismo, el compadrazgo, los conflictos de interés y la mezquindad con las que muchas veces quienes se autoproclaman herederos universales de la izquierda, se comportan en la realidad.

A diferencia de hace un año, el Servicio Nacional de Empleo hoy atiende a la ciudadanía hasta las 18 horas y no hasta la 13 horas, ha firmado convenios con diversas instituciones educativas y empresas privadas para favorecer la vinculación de los jóvenes con el empleo en oferta, y Puebla ha llegado siendo apenas agosto, a las metas anuales que la STPS a nivel federal establece.

Hoy los programas se llevan sin asignaciones directas, mediante licitación, los comités y comisiones evaluadores son reales y determinan sin preferencias, tal como lo instruyó el Gobernador, a quienes deben otorgarse los programas para que tengan un mayor impacto, ya no se dan por cuestiones de amiguismo, compadrazgo u otras conveniencia.

Hoy ni el secretario de Trabajo ni sus familiares, ni su equipo directo están metidos en negocios derivados de lo contencioso laboral, ni son beneficiados con programas gubernamentales, entendiendo, como siempre lo dice el Gobernador, que fuimos invitados a formar parte de un gobierno honesto.