Afirmó que el Tricolor se fortalece día tras día, renovación mediante la cual recuperarán la confianza de la gente.
Redacción Los Conjurados
La presidenta del Partido Revolucionario Institucional en Puebla, Delfina Pozos, Vergara, reconoció que la alianza de este partido político con otros era un tema necesario debido a los tiempos que vivía el país, pero todavía tiene la fuerza suficiente para que la entidad poblana vuelva a tener un gobernador de sus filas.
Entrevistada por la periodista Érika Rivero Almazán durante el programa Los Conjurados, expresó que como fuerzas políticas tenían el compromiso de hacer esta alianza, por el bien de México.
Abundó que crear esta coalición tuvo como principal motivación la defensa de México, de Puebla, de los municipios, al tener mayor representatividad en los congresos y con ello hacer contrapesos a las iniciativas de Morena.
«Necesitábamos un equilibrio en el Congreso, en los congresos estatales, necesitamos equilibrio y que haya participación», explicó sobre la finalidad de unir fuerzas con otros partidos, esto ante la fuerza del movimiento de la «Cuarta Transformación», expresó.
Pozos Vergara dijo que Morena tuvo una corriente en la que «la gente le creía todo», con falsas promesas como el fortalecimiento del sistema de salud y el freno a los «gasolinazos»; ahora, dijo, el ambiente es distinto, se respira más aceptación al Tricolor y otros partidos, porque la ciudadanía se dio cuenta de las mentiras de Morena.
En ese sentido, las condiciones favorecen al PRI, por lo que no descartó que en seis años no solo haya un candidato priista en busca de la gubernatura de Puebla, sino que además la ganará.
Afirmó que el Tricolor se fortalece día tras día, renovación mediante la cual recuperarán la confianza de la gente.
En otro sentido, defendió el tema de las candidaturas plurinominales, que ha sido duramente criticado por el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador; ella consideró que no son «ni un berrinche ni una ocurrencia de los partidos», pues tienen como finalidad equilibrar los congresos, y que los partidos políticos pequeños tengan representatividad









