Un caso de presunta crueldad animal generó indignación en la capital poblana luego de que vecinos encontraran el cadáver de un perro de raza Pastor Belga colgado de un árbol en el fraccionamiento Haras del Bosque, zona residencial ubicada al oriente de Puebla.
El hallazgo ocurrió la mañana del 17 de febrero de 2026, cuando personas que caminaban por senderos y áreas verdes del fraccionamiento observaron al animal suspendido de un árbol con su propia correa o cadena. Las imágenes del cuerpo comenzaron a circular en redes sociales y medios locales, provocando una ola de indignación.
De acuerdo con los primeros reportes, el perro era de tamaño grande, aparentemente joven o adulto, y no portaba identificación visible ni microchip que permitiera ubicar de inmediato a un propietario.
Vecinos y activistas presentaron denuncias ante la Fiscalía General del Estado de Puebla y el Instituto de Bienestar Animal de Puebla, instancias que confirmaron la apertura de una carpeta de investigación por el delito de crueldad animal.
El maltrato animal está tipificado en la legislación poblana y contempla penas de hasta ocho años de prisión y multas económicas, disposiciones fortalecidas recientemente con la llamada “Ley Elena”. Hasta el 18 de febrero no se reportaban personas detenidas.








